En medio de la protesta vecinal que frenó el arranque de la Universidad Rosario Castellanos en Cuautlancingo y obligó a suspender una inversión de 100 millones de pesos, la alcaldesa de San Pedro Cholula, Tonantzin Fernández Díaz, alzó la mano por una sede universitaria y ofreció formalmente al gobernador Alejandro Armenta Mier dos terrenos en Santiago Momoxpan y San Cristóbal Tepontla, para proponer a su municipio como una alternativa inmediata de desarrollo educativo.

El ofrecimiento de Cholula contrasta con la parálisis de la obra en el municipio vecino, donde el colectivo "Unidos por la Reserva" impidió la colocación de la primera piedra y forzó al Gobierno del Estado a programar una consulta popular para el 8 de noviembre.

Mientras en Cuautlancingo la comunidad rechaza el proyecto por miedo a perder los Campos Xelhua, Fernández Díaz argumentó que San Pedro Cholula carece de una institución de educación superior pública a pesar de su peso metropolitano, por lo que garantizó la viabilidad técnica y política de sus predios para albergar una sede de la Universidad de la Salud (USEP).

El choque social en Cuautlancingo derivó en la suspensión de los trabajos preliminares por instrucción del gobernador Armenta Mier, quien condicionó la obra al aval en urnas de los habitantes con credencial de elector local. Aunque el colectivo opositor sostiene que su postura no es contra la educación sino en defensa de las áreas verdes.

La incertidumbre sobre el fallo comunitario abriría la puerta para que otros ayuntamientos disputen la infraestructura universitaria; a la postura de San Pedro Cholula se sumó también el municipio de Tlahuapan, que levantó la mano para recibir la expansión académica estatal.

De concretarse el trasvase del proyecto a las áreas presentadas en Momoxpan o Tepontla, San Pedro Cholula resolvería un rezago en cobertura universitaria para la región del Izta-Popo.

No obstante, la administración estatal mantendrá en reserva la asignación final de los recursos en tanto se desahogue la asamblea ciudadana en Cuautlancingo, cuyo resultado determinará si la universidad se queda en los Campos Xelhua o se reubica de manera definitiva en territorio cholulteca.