El Partido Comunista de China (PCCh) expulsó a 33 de sus integrantes al concluir su quinto pleno, en una reunión que registró la menor asistencia de su historia reciente y evidenció el alcance de la campaña disciplinaria impulsada por el presidente Xi Jinping.
Al encuentro, celebrado durante cuatro días a puerta cerrada en Pekín, acudieron 279 integrantes del Comité Central, frente a los 315 que participaron en el cuarto pleno, realizado en octubre de 2025, y los 364 asistentes del tercero, celebrado en julio de 2024.
De acuerdo con un comunicado difundido al término de la reunión, 16 de los 33 expulsados pertenecían al Ejército. Sin embargo, las autoridades no detallaron los cargos específicos contra los sancionados y se limitaron a señalar que incurrieron en «graves infracciones disciplinarias y legales», una formulación habitual en los procedimientos internos del partido.
La campaña anticorrupción se ha convertido en uno de los principales ejes del gobierno de Xi Jinping desde que asumió la presidencia en 2012. El mandatario ha calificado la corrupción como una de las mayores amenazas para la permanencia y estabilidad del Partido Comunista.
Con las nuevas expulsiones, el número de integrantes destituidos durante el tercer mandato de Xi ascendió a 51, por encima de los 35 registrados en su primer periodo y los cinco correspondientes al segundo.
Entre los funcionarios expulsados destacan Ma Xingrui, exjefe del Partido Comunista en la región de Xinjiang; los exgenerales Zhang Youxia y Liu Zhenli, así como el exdiplomático Liu Jianchao, quien dejó de aparecer públicamente en julio de 2025. La depuración de mandos militares ha sido uno de los aspectos más relevantes de esta campaña. Zhang Youxia ocupaba la vicepresidencia de la Comisión Militar Central, organismo encargado de dirigir las Fuerzas Armadas chinas.
Tras las destituciones, dicha comisión quedó integrada únicamente por dos personas: Xi Jinping, como presidente, y Zhang Shengmin, quien fue ascendido durante el quinto pleno para ocupar la vicepresidencia. La salida de estos funcionarios también modificó la composición del Politburó, uno de los principales órganos de dirección política del país.
La intensificación de las medidas disciplinarias ocurre antes del XXI Congreso Nacional del Partido Comunista de China, previsto para la segunda mitad de 2027, cuando se realizará una nueva reorganización de la dirigencia política.
Analistas consideran que Xi Jinping buscará mantener su influencia sobre la selección de los próximos integrantes de la cúpula del partido. Aunque todavía no existe una confirmación oficial sobre sus intenciones, diversos especialistas consideran que podría buscar un cuarto mandato como secretario general.
De acuerdo con información del organismo de control anticorrupción chino, alrededor de 680 mil personas dentro de la estructura del partido fueron sancionadas durante los primeros nueve meses de 2026, una cifra que refleja el alcance de las medidas disciplinarias.
Para Chong Ja Ian, investigador de Carnegie China, la campaña también representa un mecanismo para consolidar la autoridad de Xi y garantizar la lealtad de los integrantes del partido.
Sin embargo, especialistas advierten que la concentración de decisiones en torno al presidente podría generar problemas de renovación política y sucesión a largo plazo, especialmente ante la salida de numerosos funcionarios que anteriormente ocupaban posiciones estratégicas.
China expulsa a 33 altos cargos del Partido Comunista en una purga anticorrupción de Xi Jinping
La campaña anticorrupción de Xi Jinping volvió a sacudir las estructuras de poder en China con la expulsión de 33 integrantes del Partido Comunista.
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