Un trágico accidente ferroviario registrado la mañana de este miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo, España, dejó un saldo preliminar de al menos 68 personas muertas y alrededor de 80 heridos, de acuerdo con la última actualización de la agencia internacional CNN.
La tragedia ocurrió en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, entre las localidades de Órgaz y Urda, cuando un tren AVE de la compañía estatal Renfe impactó por alcance a un convoy de la empresa privada Iryo que se encontraba completamente detenido sobre la vía. El impacto -ocurrido a gran velocidad- provocó el descarrilamiento y posterior caída de varios vagones por un terraplén.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmaron la dimensión del siniestro. Asimismo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó públicamente su solidaridad y condolencias al pueblo español tras darse a conocer la magnitud del percance.
La circulación en todo el corredor de alta velocidad que conecta la Comunidad de Madrid con la región de Andalucía ha quedado totalmente suspendida.
Fallo informático y orden de reanudación: las claves del siniestro
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente Santiago, detalló en conferencia de prensa la secuencia operativa que derivó en la colisión. Alrededor de las 8:30 horas -tiempo local-, una falla de comunicación informática en tres ordenadores provocó la caída del sistema de control y seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros, ordenando la detención automática por protocolo de seguridad de seis convoyes en la zona, incluidos el AVE y el Iryo.
Pese a la falla técnica y la existencia de señalización en rojo, el Centro de Control de Adif en la estación de Atocha autorizó de forma "inexplicable" al tren AVE a reanudar la marcha sin restricciones de velocidad.
El convoy avanzó cerca de 25 kilómetros a alta velocidad hasta embestir por la parte trasera al tren Iryo, que permanecía varado en la misma vía. Tanto la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) como las autoridades judiciales han abierto indagatorias formales para determinar las responsabilidades humanas y operativas detrás del hecho.