El encarecimiento de la turbosina golpeó con fuerza a las principales aerolíneas mexicanas durante el segundo trimestre de 2026. Entre abril y junio, las empresas del sector acumularon pérdidas superiores a 3,300 millones de pesos, en un periodo marcado por la volatilidad del precio del combustible, impulsada por las tensiones geopolíticas internacionales.

De acuerdo con una revisión de El Financiero basada en los reportes financieros de las compañías, el costo de la turbosina registró un incremento promedio de 83% respecto al mismo periodo del año anterior, situación que deterioró la rentabilidad de Volaris, Aeroméxico y Viva Aerobus, pese a los ajustes tarifarios aplicados a los pasajeros.

El director financiero de Volaris, Jaime Pous, señaló que el combustible continuó siendo el principal desafío para la empresa durante el trimestre. "La pérdida neta del período fue de 199 millones de dólares, lo que refleja un impacto de 175 millones de dólares derivado del aumento interanual en la factura del combustible", explicó durante una llamada con analistas.

La aerolínea reportó un incremento cercano al 70% en el costo promedio de la turbosina y aseguró que ha reforzado el uso de aeronaves Airbus A320neo, cuyo consumo de combustible es menor. Actualmente, estos equipos representan 68% de su flota operativa, diez puntos porcentuales más que un año atrás, estrategia con la que busca contener el impacto del aumento en los costos.

En el caso de Aeroméxico, el incremento en el precio del combustible generó un impacto negativo de 220 millones de pesos, cifra que superó en 30 millones de pesos las estimaciones previstas por la empresa para el segundo trimestre.

Su director general, Andrés Conesa, indicó que la compañía mantiene estrategias de cobertura para reducir la exposición al precio del combustible, aunque reconoció que éstas no han sido suficientes para compensar completamente el incremento. "Esperamos recuperar parte de ese impacto durante la segunda mitad del año mediante mayores ingresos", explicó.

No obstante, advirtió que, si la volatilidad del petróleo continúa durante el cierre de 2026, la aerolínea podría ajustar su capacidad operativa, aun cuando el invierno representa una de las temporadas de mayor demanda.

Viva Aerobus fue la empresa que registró la mayor presión por el alza de la turbosina. Según sus resultados financieros, el costo del combustible aumentó 99% respecto al segundo trimestre de 2025, lo que derivó en una pérdida neta de 59 millones de dólares, luego de haber obtenido utilidades por 7 millones de dólares en el mismo periodo del año anterior.

El director general de la compañía, Juan Carlos Zuazua, atribuyó el resultado al encarecimiento extraordinario del combustible derivado de los conflictos geopolíticos internacionales. A pesar de incrementar las tarifas, la empresa no logró compensar completamente el aumento de sus costos operativos y además registró una disminución en el número de pasajeros transportados.

Las aerolíneas coincidieron en que la volatilidad del precio de la turbosina está estrechamente relacionada con la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales, particularmente por los conflictos en Medio Oriente, que han elevado el precio del petróleo y, con ello, el de los combustibles para la aviación.Aunque las compañías mantienen estrategias como coberturas financieras, modernización de flota y ajustes tarifarios, reconocieron que el combustible continúa siendo el principal riesgo para sus resultados financieros durante 2026.